jueves, octubre 02, 2008

Aquel lugar

Andar. Paso tras paso. El latir de un deseo que se zambulle en una madeja de ideas discordantes, arrastrándome hacia un sitio apartado de las pléyades del norte. No reniego mi origen, es sólo que mis raíces han roto la maceta y se expanden en busca de tierras abonadas de ideas. Siempre he vivido aquí, conozco las calles, sus parques (los pocos que hay), la gente y sus tradiciones (casi todas gastronómicas). Qué irónico, hoy, aquí, me encuentro perdido, en una atmósfera ajena e inocua. La realidad, es que cada vez que desorbito mis ojos, mayor cantidad de cosas son las que mi vista no alcanza a descifrar. Busco conocer sobre algo y por ello desconozco de otras miles de cosas. Saciar el conocimiento: una lucha que de antemano está perdida; no importa, igual quiero erigirme como uno más de los derrotados.

Mientras tanto, siento que floto en un Maelstrom que vapulea mi ser, de un lado a otro, hasta dejarme sumido en un lugar que ahora es hostil y chocante al paladar. Purgo el malestar escribiendo líneas de tinta digital, líneas que lejos de tranquilizar, alimentan la desesperanza. Quisiera estar en aquel lugar que encastró en mi cabeza el pensamiento y esplendor gaudiano (la originalidad es regresar a los orígenes). También puede ser que en ese otro sitio en donde nació un amor, (dice Kundera, que no existe mayor virtud en el amor, que la de hacernos olvidar el pasado, apartarnos del futuro y situarnos en el presente; presente que nos devela que nada importa, porque en él no hay tiempo para pensar; sólo se descubre lo que es) ah… maldito amor, ah… maldito presente; visión ineludible. Puede ser que simplemente quiera estar en aquel lugar o en aquel otro paraje… pero fuera… lejos de aquí.

martes, julio 01, 2008




Acá en Madrid

Viaje cansado. Doce horas sin cerrar los ojos. Demasiado ruido, bullicios que rebotan de un lado a otro entre los pasajeros; apenas unas hojas de lectura. A través de los auriculares una voz imprudente se sobrepone a los diálogos de Comentas en el Cielo para informarnos que vamos a tocar tierra Madrileña, luego la imagen se congela. Como dijo mi vecino el gringo: tendremos que comprar el libro para saber lo que sucede. El avión después de expedir un fuerte chirrido también queda inmóvil. Esto genera un efecto contrario en la gente que sale del avión como toros en la Pamplonada.

El trecho es largo, tomamos un taxi. El chofer nos habla de los sitios pintorescos en Madrid y de futbol, de la victoria Española en la Euro 2008, le pregunto qué opina del Barcelona y él me pregunta que si qué opino de los argentinos, nos reímos y continuamos.

Llegamos al hotel y aún no es hora de registrarse. Nos disponemos a dar nuestra primera andanza. Una brisa juguetona acaricia nuestro rostro al caminar entre tanto gigante verde. Nada es barato y plano, las pendientes cuestan gotas de sudor y las maletas hacen mella en nuestra espalda; ya nos cobrarán la factura. Las odiamos, nos queremos separar de ellas; pronto el divorcio se celebra. El cuarto es pequeño y sofocante, hay calefacción pero se les olvidó el minisplit. Dormimos un rato pero parece que el tiempo no avanza. Salimos a dar otro paseo y a buscar algo que nos haga olvidar el hambre. Son las 7pm y el sol sigue ahí, son las 8pm y aún permanece petrificado en la bóveda azul, son las 10 y se niega a morir sepultado entre los árboles.

En nuestra caminata vemos precios y comercios, nada más barato que el Mc Donalds, nunca ha sido nuestro predilecto, salvo de niños, que queríamos el juguete de la Cajita Feliz. Hoy queremos jugar con otras cosas, también hoy, esa hamburguesa nos supo a gloria. Desmitifico dos leyendas españolas. Una, no es verdad que los españoles cuidan el agua, las mangueras están todo el día regando sus jardines. Dos, no he observado a alguna española con vellos en las axilas.

Yo, en el escritorio tecleo algunos correos y mensajes para mitigar la impaciencia de mis padres y conocidos que buscan saber de mí. Karla, mi amiga y compañera de habtiación, se adentra a chatear sobre la cama. Le digo que su posición es bizarra y la nombro CHAT MOOL (Chac Mool). Me entiende y se ríe. Hoy ha sido un día difícil pero divertido. Esperemos que siga así, acá en Madrid.

jueves, mayo 15, 2008

Publicaron uno de mis cuentos

Hoy, 15 de mayo, de 2008, en la revista digital Andante26, del Instituto Sonorense de Cultura, publicaron uno de mis microcuentos. Agradezco a Carlitos Sánchez por darme la oportunidad y tomar en cuenta mi texto para su publicación.

Es un microcuento que ya había publicado en este blog, se llama Las criaturas. El tema del mes en la revista Andante26 es: la ciudad. Por eso la historia trata sobre unos seres malévolos que habitan Hermosillo. Le doy las gracias a mi maestro Imanol Caneyada por ayudarme a "talleriarlo" y mejorar los aspectos estilísticos del mismo. Los que no lo han leído, dense una vuelta por la página y díganme qué opinan.

Aquí les dejo la dirección:

http://www.andante26.com/revista/index.php?option=com_content&task=view&id=399&Itemid=92

viernes, mayo 02, 2008

CRÓNICA DE UNA SONRISA EN LA EXPOGAN

Camino plácidamente sin rumbo por la ExpoGan. Miro al derredor, no sé qué hacer. El concierto de los Enanitos Verdes aún no da comienzo y la verdad no vengo a otra cosa. A lo lejos veo un kiosco rodeado por una pequeña reja. Me acerco paulatinamente. Al pasar por el frente, sólo un acceso se abre en la valla; es una entrada en forma de arco. Sobre ella, unos alambres retorcidos forjan en mis ojos las palabras: CULTURA SONORENSE. Dentro... nada. Sonrío y me voy.

lunes, marzo 24, 2008

Instantes

-Ya lo decidí, de hoy en adelante viviré de miserias, de sobras, de cada instante que me sea regalado eventual y efímeramente-, susurró Rebeca mientras su mente viajaba a los lugares más recónditos de su interior.
Nada se movía a su alrededor, estaba sólo ella, sentada justo en el centro de su pequeña cama pensando en los amores pasados y futuros, en los deseados, los obtenidos y los prohibidos.
De pronto un sonido la azotó a la realidad, tocaban la puerta de su casa, se levantó a abrir y cuando lo hizo lo vio parado entre tinieblas, la veía fijamente a los ojos y sin decirse nada uno al otro, él entró y se sentó en el sofá. -Tenía ganas de verte-, fue la primer frase que pronunció Raúl después de casi 20 minutos de silencio. –me sorprendes-, respondió Rebeca con una agradable mueca dibujada en su rostro, -no sé por qué estoy aquí, tal vez no debí hacerlo pero no he dejado de pensar cómo me siento cuando estoy contigo- logró decir Raúl con las manos sudorosas y sensaciones extrañas recorriendo su cuerpo, -gracias- dijo Rebeca con un suspiro de por medio.

Le cubrió las manos con las suyas y le besó la frente, después le obsequió miradas sobrecargadas con una dosis de ternura, compasión y al mismo tiempo se recostó en su pecho, mientras Raúl jugaba con su cabello, - me gusta tu compañía Raúl, pero también me confundes- le dijo al oído Rebeca, - sólo trato de ser yo, sin fingir, sin pretender, sólo soy yo, es así como soy- le respondió Raúl mientras comenzó a tapizar su rostro de besos… ella escuchó su propio suspiro, abrió los ojos y entonces comprendió, todo se desvaneció en un sueño.


sábado, marzo 15, 2008

Miradas

Las miradas penetran en lo más profundo del alma, el aire ahoga cada molécula de memoria que quedaba atrapada entre las marañas de una mente resquebrajada, de nuevo asecha un frívolo viento con una pequeña dosis de imágenes del pasado.

Volteo hacia otro lado y ahí está él, observándome desde lejos, discretamente con sus ojos que destellan milagros seductores, con su rostro cubierto por una máscara de infancia y su piel resplandeciente de caricias no consumadas.

Trato férreamente de arrastrarlo hacia el lado contrario hasta que la rutina se rompa y sólo queden ruinas de espontaneidad para compartir conmigo, pero existe una barrera invisible que me lo impide.

Observar sus manos me incendia el alma, sus ojos deshacen cualquier posibilidad de un no, su piel altera la ruta que suele seguir la sangre dentro de mis venas y justo cuando se rozan ambas pieles algo dentro de mi se detona.

Su sonrisa me congela, anestesia mis sentidos y aunque intento no puedo reaccionar, mis sueños son prisioneros de mis mismos deseos y una visión del instante en el que nuestros labios se fusionaron me hace dudar.

Su ausencia me quema, derriba la emotividad que aparece cuando mis ojos se abren al mundo por primera vez en el día, cuando el primer pensamiento de mi mente aún amodorrada viaja hacia él.

martes, febrero 12, 2008


Libro esCUETO: “El vuelo de la Ceniza”


Prosa lenta y descriptiva, se siente, se disfruta, pero no termina de formarse, se dispersa, se pierde. “El vuelo de la ceniza” de Alonso Cueto es una novela que así como llega se va, se esfuma, como la ceniza de un cigarro a merced del viento. Una novela negra a medias (a medias se me hace mucho), cuenta con las bases pero no las desarrolla, los personajes ahí están pero nunca los conocemos a fondo, no se dejan descubrir. El asesino se revela en la primera línea entintada en el libro, con ello se pierde prácticamente todo el misterio o suspenso que podría haber existido. El mayor (detective) Gómez es parco, no recuerdo algún monólogo en donde se plantee problemas o inquietudes, nunca ahondamos en su ser.

La historia es simple, el Doctor Gelman (asesino) quiere limpiar las calles de Lima, Perú, de todos los seres impuros (prostitutas), porque su padre, un afamado médico, dejó a su mujer para irse con una prostituta, para después caer víctima de un paro cardíaco al verse involucrado en una discusión con la mujerzuela. Esto impulsa al hijo (Gelman) a eliminar a las meretrices que caminan en la oscuridad de la ciudad, logrando así limpiar el nombre de su fallecido padre y de alguna forma sanar la pena de su madre. Pero el mayor Gómez se encargará de atraparlo, la verdad no tarda mucho en hacerlo, el asesino no tiene experiencia y carece de astucia, propia de otros criminales famosos como el Prof. Moriarty en la saga de Sherlock Holmes.

Dice ser una novela policíaca, pero Cueto no termina uniendo las piezas de su obra, no hay método, son pocos los misterios que se develan y más las preguntas que saltan al aire (¿Por qué el autor escribió esto? ¿Será como dice en la sinopsis, una de las mejores aventuras policíacas jamás contadas de Latinoamérica?, lo dudo), y es que la novela no carece de logros descriptivos pero la historia no convence, sí, en efecto, hay una vuelta de tuerca al final, pero no para sorprenderse demasiado; es lenguaje creativo con una historia débil y personajes planos. Por otro lado el ambiente sombrío de la ciudad de Lima es un logro del autor, un mundo lóbrego, en donde albergan las nubes grisáceas, la prostitución y el crimen, una ciudad oscura que se cierne sobre los personajes, pero es poco lo que ofrece a una historia pobre que no termina de cristalizar, una novela que se convierte en un volcán que sólo arroja cenizas.

Considero que en la novela negra es más importante el entramado de la historia que el estilo del autor (no se requiere de una prosa tan lírica para atrapar al lector), por esta razón creo que leeré alguna otra novela de Alonso Cueto en el futuro, su pluma tiene valía, pero al parecer la novela negra no le sienta bien.

sábado, febrero 09, 2008

EJERCICIOS LITERARIOS
Taller de Creación Literaria clase 1

Greguerías
Ramón Gómez de la Serna llamaba greguerías a un tipo de frases poético-humorísticas, expresiones de ideas complejas en pocas palabras. Él mismo las definía como una mezcla de "metáfora + humor".

En el taller, Imanol, nos instó a escribir greguerías, aquí están las dos que yo hice:

-Nunca imaginaron los árboles usar pantalones blancos.

-Domesticada por el hombre la serpiente es capaz de escupir agua.



Taller de Creación Literaria clase 2

Etopeya
En la segunda clase vimos un poco de etopeya topográfica, etopeya cinematográfica, auto descripción y demás.

Imanol nos invitó a realizar una descripción de cualquiera cosa y esto fue lo que se me ocurrió:

Camino absorto, lleno de ideas que se agolpan en mi cabeza. El aire frío roza mis mejillas bañándolas con un fino toque de tinta carmesí. Los árboles danzan al compás de una melodía que el viento trae de un lugar distante. Súbitamente el canto de los gorriones se apaga, el dios Zeus ha lanzado sus falos luminosos sobre mí. Parece que la lluvia está sólo a unos pasos. Me acerco al represo y veo mi imagen reflejada en él, es un eco que nos recuerda la verdad tal cual es; mi cuerpo está ahí, nada falta. El cielo pardo se enfurece, gruñe y escupe su enojo. La imagen en el agua se va degradando de la misma forma en que mi cuerpo sentirá la pesadez de los años. Ya no percibo mi rostro en el agua; será que he muerto.

martes, febrero 05, 2008



Una novela bella y sutil: como el tacto de la seda


Leí el libro en un día, me gustó mucho, su lenguaje poético cautiva, al terminarlo nació en mí realizar esta pequeña comparación-reseña entre
“Seda” (libro) y seda (hilo).

Seda, de Alessandro Baricco; qué les puedo decir, sutil, suave, una obra que se desliza rápidamente en tus manos con una ligereza casi imperceptible (alrededor de 130 páginas), cuando menos piensas lo has terminado y la sensación es tan grata que no dudarás en darle una segunda lectura.

Baricco ha creado una pequeña gran novela, plagada de prosa notablemente poética y fina, delicada como la misma seda (eso sí, nada empalagosa ni cursi). Cuenta la historia de un hombre casado que va en busca de gusanos de seda a Japón, de esta forma ayudará a que su pequeño pueblo ubicado en Francia no se valla a la ruina. Pero cuando llega al país del sol naciente se topará con una mujer enigmática que lo cautiva profundamente. Será que ha olvidado a su mujer y en su corazón sólo existe el loco deseo por este nuevo ser que se mece ante sus ojos. No es una novela meramente romántica, se podría decir que ése es el pretexto para contar la historia, pero es más importante el lenguaje que el autor emplea, sus greguerías de palabras son excelentes y memorables, las metáforas son constantes, te sorprenden y embelecen.

Algunas frases inolvidables son por ejemplo: cuando la chica sin rasgos orientales (la chica que conoce en Japón) y Hervé Joncour cruzan sus miradas en aquella fiesta de Hara Kei (jefe de una aldea japonesa), "Era una especie de triste danza, secreta e impotente” (se amaban pero no podían estar juntos). O cuando Hervé le cuenta a Baldabiou (su jefe y empresario de la seda) su historia de amor en Japón y le dice el extraño dolor que evoca "Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca" (el amor platónico a su máxima expresión). De hecho esta frase se me hace la más importante del libro y resume en sí la ilusión y la fantasía del amor imposible (se suspende mansamente en el aire, está ahí, dócil, pero casi intangible como la seda).

También es de reconocerse en la parte final de la historia la presencia de una carta llena de erotismo con un lenguaje tan cuidado que resulta exquisito y nada perturbador, me recuerda las novelas (esos sí, más sexualemente bizarras pero no por ello grotescas) de “Julieta” y “Justina” ambas del conocido Marqués de Sade.

Bueno pero mejor lean todo el libro, la verdad es muy recomendable. Por cierto la película sale el 14 de febrero (responderá a las preguntas que se mantienen flotando en el aire después de leer el libro) hecho que no me agrada en lo absoluto porque manejarán el mensaje de la novela como mera cursilería, lo interesante es que saldrá en pantalla la bella Keira Knightley representando a la esposa de Hervé, algo que no me puedo perder.

Quiero ver cómo intentan en la película comunicar el mensaje poético de la novela, creo que será imposible, el lenguaje literario y el visual sólo en contadas ocasiones se fusiona a la perfección.


Tengo que agradecer al "Villano" mejor conocido como Carlos Villa por prestarme su imagen para ilustrar mi reseña. Visiten su página en DeviantART tiene muy buenos dibujos. http://zano.deviantart.com/

Aquí está el corto:

viernes, enero 18, 2008

A falta de tiempo, me doy a la tarea de republicar este cuento (de mi autoría) que ya antes había aparecido en el blog http://www.intermitencias-urbanas.blogspot.com/

Intenten adivinar en esta pequeña historia a qué seres me refiero (son muy conocidos).

Las criaturas

Seres amorfos habitan Hermosillo, se esconden en la oscuridad, pero también en el día salen a cazar, el día y la noche para ellos es de poca importancia, comer es su religión; lo demás es lo de menos. Si te acercas y tienes la valentía de mirar dentro de su boca, su saliva cristalina te reflejará un mundo alterno al del humano, esta baba además está enriquecida con una coloración pardusca que aunada a su olor fétido asquea hasta el estómago más resistente. Se dice que pueden predecir el futuro y el color turbio en sus gargantas vaticina un porvenir negro para los humanos, ellos existirán una vez que nosotros ya no estemos aquí, y el terror que infunden pone de cabeza a la ciudad. Son voraces, no descansan, devoran una y otra vez todo aquello que osa cruzarse en su camino, lastiman y muerden como bestias insaciables.

Roen, son brutales, no tienen compasión, las personas los maldicen cuando llegan a caer en sus profundas fauces, en otras ocasiones la palabras no logran salir, las víctimas simplemente mueren consumidas en sus vientres. Los entes moran toda la ciudad, son monstruos diabólicos que después de morir no logran reposar, se resisten a ser olvidados y con el paso de los días resucitan cada vez más grandes, con toda su fuerza vuelven a causar estragos; abren sus fauces y comen como desquiciados.

La gente denuncia sus ataques, y la autoridad hace poco para combatirlos; son demasiado violentos y peligrosos. Dicen las malas lenguas que ciertas noches, en secreto, un grupo selecto enviado por el gobierno sale a las calles y los intenta sofocar, vertiendo en sus bocas una brea espesa y oscura pretenden eliminar a las bestias, pero es inútil, sus ácidos gástricos corroen el líquido negro y de nuevo abren sus bocas para seguir degustando. La lluvia lejos de ahogarlos los alimenta y además los hace crecer, es por ello que la sociedad les ha aprendido a temer, pero sobre todo a respetar, cuando se les ve se les saca la vuelta; la realidad es que no hay mucho por hacer, son una raza superior, son invencibles, hay que coexistir con ellos hasta el fin de nuestros días. Como un cáncer se esparcen por la ciudad, se multiplican más y más, aparecen por aquí y por allá, tienen muchos nombres, pero a estas quimeras científicamente se les conoce como baches.

lunes, octubre 08, 2007

Lástima
Utilicé la literatura para expresar lo que una exposición de pintura me hizo sentir, pensar e imaginar. Creé un cuento (que por obviedad significa ficción, fantasía, imaginación o como gusten, pero es algo no real). Deseaba ansiosamente tener la oportunidad de mostrarle el cuento a la pintora porque supuse que le parecería un halago y sencillamente porque quería su opinión.
Sin embargo ella se sintió ofendida porque afirmó que mis palabras dañaban su imagen como pintora. Lamento que se haya sentido ofendida por lo que su obra provocó en mí, también lamento que haya personas sedientas de verdad que pretenden encontrarla en un blog.
Sin embargo debo decir que me siento satisfecha con el cuento que escribí, porque me gustó, porque a pesar de todo me siento honrada de que la pintora se haya tomado el tiempo de leer mi cuento, tal como yo me tomé el tiempo de escribirlo.
Ahora quiero decir que el cuento será publicado nuevamente, por supuesto que con un nombre ficticio, porque no creo en la censura y porque como alguien dijo, es importante que todos defendamos lo que hacemos.

sábado, septiembre 29, 2007



POR LOS ARTISTAS QUE NO ENTIENDEN EL ARTE… POR TI

Hoy hemos suprimido un CUENTO de nuestro blog; sí, con ello el CUENTO ha muerto y la libertad de expresión ha sido asesinada otra vez. Fuimos informados de que posiblemente recibamos una demanda si no quitamos la historia “Este es un cuento... no tiene nombre pero es lo que menos importa”, de nuestro blog, el problema es que dicha amenaza nos llega de las manos de una artista del pincel; en serio que es increíble. Dentro del asunto existen 3 verdades: La pintora alega que en el cuento se hace alusión a su nombre (lo cual es cierto; va una) y se le presenta enamorada de un hombre que no existe (también cierto; dos), esto último según ella causó el enojo y la indignación de su esposo e hijos, porque ella nunca sería deshonesta con su familia y en su percepción es por este hecho que debe de suprimirse del blog ya que su imagen como pintora puede verse afectada; lo último y más importante, y esto lo digo yo, es que es sólo un cuento (verdad innegable; por fin tres), una historia fruto de la imaginación de un autor.

No sabrá que los practicantes las bellas artes, sus colegas, desde tiempos inmemoriales lucharon contra la censura para después imponerse y con ello otorgarle al mundo obras magníficas y trascendentales de la humanidad. Entre los que han sentido a flor de piel el efecto de la censura se encuentran: George Orwell con su obra “Rebelión en la Granja”, novela que usa la analogía animal para criticar al gobierno de Stalin, también a Mathew G. Lewis con “El Monje”, novela que la iglesia prohibió por considerarla impía, después pasaría a ser un libro pilar de la literatura gótica, a Milán Kundera con su obra “La Broma”, por la que el autor se tuvo que mudar a París y así librarse de la censura impuesta en su país.

Ahora que si quiere que hablemos de pintura que es la vertiente artística donde ella se mueve, cito entonces la misma evolución de la pintura. En un principio el realismo lo era todo, cualquier movimiento artístico que rompiera los esquemas de la pintura conservadora era visto como una revolución proletaria, pinturas de poca calidad, de mal gusto, era relegado y no se exponía en las galerías de arte. Debemos agradecer al mundo su constante movimiento, porque debido a su rotación y traslación es que los seres que habitan en él no puede dejar de girar y metamorfosearse, gracias a estas espirales de la vida tenemos cuadros surrealistas (Salvador Dali), cubistas (Pablo Picasso) e impresionistas (Claude Monet), todas las corrientes pictóricas son necesarias, las diferentes técnicas del pincel abren nuestro diafragma mental hacia lugares que están ahí, pero que antes no percibíamos. Al final como pasa normalmente en las historias para niños el bien vence al mal, el arte derrota a la censura, al igual David vence a Goliat en el “David Victorioso”, de Caravaggio.

Volviendo al tema que nos atañe, en la historia no se hace mal uso del nombre de esta pintora o mucho menos, además es una obra de ficción y es por ello que desde su publicación se optó por nombrarla “Este es un cuento... no tiene nombre pero es lo que menos importa”, con ello se hace alusión al contenido ficticio de la historia. Decidimos quitarla sólo porque apreciamos a la pintora, pero la verdad es que no hay argumentos sólidos para interponer una demanda; si no le gusta el cuento tiene el derecho de expresarlo pero no de censurarlo; bien dijo León Tolstoi “No todo lo que comemos nos gusta, no todo lo que nos gusta es bueno, por lo tanto, no todo lo que no nos gusta deja por ello de ser arte”.


Esperamos que el gremio artístico no se vuelque contra sus propios colegas, lo último que necesitamos es un país donde pulule la censura artística ya que el arte es precisamente la creación espontánea de ideas, es una invención, una idea arrojada al aire, plasmada por medio de la pluma, del pincel, del cuerpo, de la piedra, del celuloide, de la voz, es un grito de libertad y como explicó alguna vez Picasso "El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad"; y sólo la verdad nos hará libres.

miércoles, septiembre 26, 2007




Novela: El Enigma de París
Autor: Pablo de Santis
Editorial: Planeta



Un misterio a medias
La novela policíaca o detectivesca ha sido desde antaño uno de los géneros más atractivos y consumidos por los lectores en todo el mundo, eso sí, no hay que dejar a un lado que a su vez tiende a ser uno de los géneros más subvalorados.

¿Quién no ha leído a Sherlock Holmes? o por lo menos escuchado su nombre, sin duda un símbolo de la literatura policial; de hecho, mi querido Watson, Holmes es un personaje elemental en la literatura universal. Quién más ha intentado descubrir sin éxito al asesino en la novela de Diez Negritos, de Agatha Christie; como ven son innumerables momentos de suspenso y entretenimiento los que nos hacen vivir las grandes novelas policíacas. A todos nos atraen los misterios, bien dicen que dentro de cada persona hay un detective que busca conocer la verdad de los hechos; de ahí el éxito de la novela policíaca.

Los precedentes de la novela detectivesca los sembró Allan Poe en Los crímenes de la Calle Morgue, desde entonces la novela policíaca ha sufrido muy poca evolución y en cambio se ha sobreexplotado hasta el hartazgo por muchos autores modernos. El problema del género policiaco se centra en que es una rama literaria con reglas muy bien establecidas, en la cual pareciera imposible romper los esquemas. Es precisamente esta razón la que ha provocado que la novela policíaca se haya ido desvirtuando hasta sumirse en una profunda mediocridad, convirtiéndose en un producto hecho a la medida, con tramas entretenidas pero sin contenido, en best-sellers inocuos; en una fórmula cacofónica e inmutable.

El Enigma de París es una de las tantas novelas de este género, con sus defectos y sus virtudes. Sí, la novela es ganadora del Premio-Planeta Casamérica de narrativa iberoamericana 2007, cumple con el cometido de entretener, pero está lejos de ser erudita como El Nombre de la Rosa de Umberto Eco o distante de ser una obra imprescindible como Estudio en Escarlata de Conan Doyle; simplemente es una lectura ligera y efímera.

El libro narra las pesquisas que realiza Sigmundo Salvatorio (joven detective argentino) para esclarecer el asesinato de uno de los miembros de Los Doce Detectives (agrupación que reúne a los detectives más sagaces del mundo), todo ello en el marco de la Exposición Universal de París y a la par de la construcción de la Torre Eiffel.

El autor, Pablo de Santis, intenta dar un toque sesudo a la historia internándose en la metodología de la investigación de cada uno de los detectives, pero con sólo 281 páginas se acota el margen para desarrollar personajes creíbles y sustanciales, lo cual da pie a detectives parcos y estereotipados; sin profundidad. La historia se despliega mediante una prosa ágil que transporta al lector a un París de misterios, amores, envidias, crimen y traición. El Enigma de París es una buena elección para jóvenes lectores que inician su camino en el mundo de las letras policíacas por el contrario los asiduos al género la encontrarán de poca eficacia. Es como toda novela policíaca, en ella se va construyendo paso a paso un mundo donde el crimen es un arte, donde el detective investiga cada una de las pistas con su ojo metódico, donde descifrar las pinceladas del asesino es algo más que una mera investigación.

miércoles, agosto 29, 2007

Bebo cada día un poco de ti

Bebo cada día un poco de ti y aún me siento vacía. Te esfumas poco a poco en el humo de mi cigarro y sigo fumando sin poder detenerme y retenerte.

El tiempo me detesta, porque sabe que te quiero y camina aprisa, él nos separa, él lo termina.

Bebo cada día un poco de ti y aún no me embriagas. Añoro las despedidas, cuando me besas, me abrazas y me dejas… ahí, sentada sobre un mundo de pensamientos, de sueños, sensaciones y obsesiones.

Tu mirada se apodera de mi alma, un instante, se suspenden tus amores, mis temores y luego… luego todo es estático.

Me das dosis de cariño que suministro en las noches, cuando tú no estás, cuando no me ves, cuando más frágil soy.

Bebo cada día un poco de ti y aún no me das el valor para confesarte que te quiero… sin disfrazarlo de un gusto que ya pasó.

lunes, abril 30, 2007

He deseado
He deseado que la locura se apodere de mí para desahogar el río de mis efusivos instintos, perderme tal vez en el paraíso de los excesos y ver el cielo, sin enternderlo, sin razonarlo, sólo verlo.
He deseado que el amor que aún te tengo se desvanezca en la sequía que tienen tus rechazos de siempre y de nunca.
He deseado que la lluvia te arrastre lejos de mí, que te lleve a donde no he ido, a donde nunca te encuentre, donde no huela a ti, ahí donde estás más lejos que ahora, donde el tiempo irremediablemente no te lleve a mí, donde todo tenga un fin... eterno, donde no estás ahora que deberías estar.
He deseado que las noches no sepan a ti, que no te iluminen, que cuando te quiera más no me lo recuerden la oscuridad y la soledad, que no me descontrolen las ansias y la necesidad de ir hacia ti, a admirarte desde un rincón donde no lo notes, donde no me notes a mí.
Y sigo deseando que te enamores de mí, que me recuerdes a mí, que el alcohol te sepa a mí, que me extrañes a mí... y que nunca me encuentres a mí.

jueves, marzo 22, 2007


La caída


- Está muerto- gritó un hombre desde la más profunda de sus entrañas, su voz aguda irrumpió entre los susurros de los testigos, pero nadie escuchó nada o no quisieron hacerlo.
Y ahí estaba ella, sentada en medio de un tumulto de personas indiferentes, ocupadas y preocupadas, se movían de un lado a otro sin explicar nada, sin comprender nada. Y no era necesario, ella sabía, y era tal vez la única, que comprendía con exactitud lo que había ocurrido.
- A mí se me hace que este ha de haber andado drogado, porque de seguro era albañil y ya sabes cómo es esa gente, se ha de haber caído de ese edificio- afirmó una mujer de edad avanzada que observaba cómo yacía el cuerpo teñido de rojo, rojo sangre.
Ella sólo se dedicó a observar, sin cuestionar, suponer o hablar, una gota de agua le rodó por la mejilla, sonrió, miró al cielo, comenzó a llover y respiró profundo –Déjenlo en paz- gritó descomunalmente, el eco llegó hasta lo más recóndito del edificio del cual aseguraban los testigos había caído, entonces, sólo hasta entonces el silencio imperó momentáneamente hasta que…
-Ya llegó la ambulancia, déjenla pasar, háganse a un lado para que pase la ambulancia, parece que están sordos, tú muévete, ¿qué no ves que ya llegó la ambulancia?- dijo una y mil veces hasta que se cansó una mujer entrometida por vocación, después de eso la fuerza de la lluvia aumentó y todos corrieron a sus casas, no para continuar con sus quehaceres, más bien para observar todo desde el cómodo sillón de sus patios techados.
Ella se acercó al cuerpo, acarició su mejilla, y durante varios minutos se dedicó a observarlo
-¿Es familiar, qué pasó?- cuestionó un paramédico de la Cruz Roja, pero ella no le contestó, volteó a verlo, su dulce y triste mirada lo alejó
-¿Qué pasó?- preguntó el conductor de la ambulancia
-Nada, aquí ya no hay más que hacer- dijo y se marcharon de inmediato del lugar.
Nuevamente se concentró en el hombre, que más que muerto parecía dormido
-Sé quien eres- le susurró ella, mientras sus delicados dedos dibujaban figuras en su rostro rojo
-No creas conocerme- respondió débilmente el hombre, el ruido de la lluvia y el aire se robaron el mensaje, ella nunca lo escuchó hablar, lo creyó muerto, se acercó a él, lo besó en la frente y se puso de pie, comenzó a caminar mientras el hombre la siguió con la mirada hasta que por la distancia ya no la vio más, él esperaba que ella lo ayudara a regresar, a volver del sitio del que cayó, a ese cielo de donde emigró.

sábado, diciembre 30, 2006


RECUERDOS

Una leve fractura de tobillo y la cabeza llena de ideas, tenían al joven con su computadora portátil sobre sus muslos sin conciliar el sueño a las cuatro de la mañana, tecleando unas líneas que se le ocurrían al azar. Pero no eran pensamientos en vano, eran cosas que veía, objetos que postrados en distintos puntos de la recámara de su abuela (la cual había usurpado debido a su lesión) y bajo la tenue luz de una lámpara antigua le traían imágenes a la mente, le hacían recordar momentos pasados y contemplar hechos a futuro.

Frente al joven se encontraba un espejo, pero éste por un extraño diseño del cristal no reflejaba tal cual todo aquello que aparecía en él, sino que lo alargaba y lo forzaba hacia los lados. No dejaba de pensar el yaciente que aquel espejo describía un poco de la realidad de las cosas, no todo es lo que parece en esta vida. Cerca de ahí al lado izquierdo se veía las fotos de los que están, de los que se fueron, de los que están y no están y las de los que en un tiempo se irán. La vida es así pensaba el chico, pronto nos llega el fin a todos y por eso debemos de arrepentirnos no de lo que hicimos sino de lo que dejamos de hacer.

Dentro de las fotos estaba la del abuelo que por su enfermedad nunca lo gozó a plenitud, pero ahora él sigue su camino en una carrera apasionante como lo es el periodismo. Se ríe un poco al notar que usa los mismos lentes que el anciano, un poco más grandes pero el mismo estilo, sin duda tenían más en común de lo que pensaba.

Irónicamente a un costado el encamado divisa una figura graciosa, es la de un corazón que sirve como marco de una foto, ésta le da una razón para sentirse triste. Está tan cerca, pero para él no hay otra cosa que haya estado más lejos en su vida que la del amor, por lo menos en lo que a amor correspondido se trata, pero se burla de sus pensamientos y mejor piensa que no todo está perdido.

Delante de él pero en la parte superior del espejo se encuentra su foto de niño. Ser el primogénito en una familia de pocos nietos tiene sus ventajas comenta en su interior. Ése que se ve ahí es él, pero a su vez no es él ése que está ahí, ha cambiado, ha madurado, (bueno un poco, sigue jugando al Nintendo, próximamente Xbox 360), ha llorado y ha reído, en fin ha vivido.

A lo lejos alcanza a ver una cruz, sí a lo lejos, y no es que el joven esté peleado con la cruz y Jesucristo, pero se siente alejado de la Iglesia fundada por hombres, porque no entiende cómo diablos ciertos humanos poderosos, poderosos sí, pero comunes y corrientes, pueden decir que está bien o no para los demás.

Una foto le vuelve a dibujar una sonrisa pero a la vez le genera incertidumbre, es la imagen de la abuela con vestido de novia, será que me vaya a casar algún día, siempre ha tenido esa duda y se vuelve a reír.

También cerca de él, recargadas sobre la pared se disponen unas muletas, ellas le ayudarán a desplazarse en estos 21 días que le faltan para recuperarse de su fractura. Para el acostado estos soportes le traen a la mente a sus padres, un apoyo incondicional que le han ayudado a caminar por los distintos senderos que se abren y se cierran en la vida.

Pareciera que el chico se siente raro al traer a la mente todo esto y la verdad es que además pudiéramos pensar que no tiene nada que hacer, pues sí, no tiene nada mejor que hacer, y es que el ver la figura del Quijote que se posa airosa sobre el pequeño closet de la abuela también le trae más y más memorias. El monito con su escudo y su lanza hace recordar y sentir un cariño por las letras y lo fascinante de las historias que se pueden tejer mediante el uso de la escritura, como por ejemplo ésta que yo su conciencia estoy dictándole esta noche, bueno más bien madrugada.


Quisiera que fueran más oportunidades y más seguido las que me diera el joven de comentarle sus cosas, bueno creo que tendrá que consultarlo con la almohada, porque empiezo a notar su cansancio. Sí, se inicia el proceso de adormecimiento y se dispone a guardar la computadora portátil, no sin antes decir que éstas son ideas, memorias, pensamientos; sólo recuerdos que se guardan en su cabeza.

martes, diciembre 12, 2006

Eres lo que escribes, eres como escribes

Es una interesante campaña del blog de Gabriel Trujillo Muñoz (http://escribesinfaltas.blogspot.com/) prolífero escritor del noroeste del país. En su sitio nos hace un llamado a todos aquéllos que tenemos una bitácora en línea, para adentrarnos en las reglas del español y buscar mejorarnos como personas evitando escribir con faltas de ortografía.

El idioma sin duda es un ser imperfecto y es imposible llegarlo a escribir a la perfección, porque la lengua es algo que está constantemente cambiando; si dejara de hacerlo se volvería un idioma muerto y se acabaría su riqueza. (Sólo espero que no evolucione el haya a haiga o cosas "piores")

Además en su página nos proporciona un logo el cual podemos adherir fácilmente a nuestro blog y de esta forma unirnos a la causa por conocer y escribir a conciencia nuestra lengua española. Yo ya lo puse, tú también agrégalo al tuyo.
Esperando el Tiempo Adecuado


Fotografía tomada por mí en el centro de la ciudad de Hermosillo. Le agregué un efecto sepia después de escanear la foto. (cámara Nikon n55) ¿Qué les parece?

sábado, julio 22, 2006

Salto al Vacío

Aquella figura postrada con frialdad sobre la elevada estructura, desde abajo lucía como Pulgarcito a punto de caer de la cabeza de un gigante. La verdad es que la multitud que se abarrotaba a mirar desde el suelo, no tenía ni la menor idea de lo que él había tenido que enfrentar durante su desdichada vida. Pero ahí estaba, listo, para dar un salto al vacío y olvidar eso que lo había hecho sufrir. No volvería a sentir dolor alguno, todo aquello que lo había torturado dejaría de existir.

Los individuos más atrevidos erguían su cabeza hacia arriba y murmuraban frases como -Se va a tirar-, -¿Qué tiene en la cabeza?- y otros gritaban -¡Ahh, no, qué miedo, que se baje!-; mientras tanto los más miedosos evitaban voltear y se cubrían los ojos temblando de nervios y esperando lo peor.

Jorge por su parte los contemplaba desde arriba con una mirada melancólica con leves vestigios de felicidad, de esas miradas que buscan olvidar pero que a la vez recuerdan sus penas y sinsabores. Su vida había sido un completo desastre, desde pequeño su mamá lo golpeaba y le prohibía salir a la calle a jugar con sus amigos, por sí fuera poco su padre lo mandaba en las noches a vender droga a prostitutas, luego éstas la usaban en sus clientes o mejor dicho en sus víctimas, para posteriormente ya estupefactos robarles el dinero. El mundo en el que se desarrollaba era frío y oscuro; nunca había sido feliz. Bueno sólo aquella vez lo fue, esa noche que se escapó de su casa para colarse sin pagar al circo que arribó a la localidad; se había quedado pasmado y enamorado con el espectáculo.

El murmullo de la gente pronto se convirtió en el zumbido de un enjambre que parecía exigir un salto, que de llegar al suelo sin duda le ocasionaría la muerte. La gente empezaba a desesperarse, alguno que otro sacaba a escondidas la cámara digital para captar aquel momento lleno de tensión. Jorge los veía con ojos cristalinos, deseando dejar atrás ese mundo que lo había fustigado hasta el cansancio, de verdad quería olvidarlo, lo iba a olvidar. Desde hacía tiempo se había preparado para esto, fueron meses de ejercicio mental para controlar el miedo. Tenía que hacerlo no había más, se preparó, cerró los ojos, se persignó, tomó impulso y se lanzó al vacío.

El público enmudeció unos segundos, segundos que parecieron minutos, pero en el aire Jorge se tomó del trapecio y dio inicio con sus acrobacias a veinticinco metros de altura. La gente aplaudió y se puso de pie. Lo había logrado, Jorge se había convertido en un trapecista y por ende estaba dejando en el olvido su triste pasado. Ahora disfrutaría todo aquello que esa noche observó y que alguna vez soñó ser en su niñez; una nueva vida llena de alegría le esperaba.