viernes, enero 18, 2008

A falta de tiempo, me doy a la tarea de republicar este cuento (de mi autoría) que ya antes había aparecido en el blog http://www.intermitencias-urbanas.blogspot.com/

Intenten adivinar en esta pequeña historia a qué seres me refiero (son muy conocidos).

Las criaturas

Seres amorfos habitan Hermosillo, se esconden en la oscuridad, pero también en el día salen a cazar, el día y la noche para ellos es de poca importancia, comer es su religión; lo demás es lo de menos. Si te acercas y tienes la valentía de mirar dentro de su boca, su saliva cristalina te reflejará un mundo alterno al del humano, esta baba además está enriquecida con una coloración pardusca que aunada a su olor fétido asquea hasta el estómago más resistente. Se dice que pueden predecir el futuro y el color turbio en sus gargantas vaticina un porvenir negro para los humanos, ellos existirán una vez que nosotros ya no estemos aquí, y el terror que infunden pone de cabeza a la ciudad. Son voraces, no descansan, devoran una y otra vez todo aquello que osa cruzarse en su camino, lastiman y muerden como bestias insaciables.

Roen, son brutales, no tienen compasión, las personas los maldicen cuando llegan a caer en sus profundas fauces, en otras ocasiones la palabras no logran salir, las víctimas simplemente mueren consumidas en sus vientres. Los entes moran toda la ciudad, son monstruos diabólicos que después de morir no logran reposar, se resisten a ser olvidados y con el paso de los días resucitan cada vez más grandes, con toda su fuerza vuelven a causar estragos; abren sus fauces y comen como desquiciados.

La gente denuncia sus ataques, y la autoridad hace poco para combatirlos; son demasiado violentos y peligrosos. Dicen las malas lenguas que ciertas noches, en secreto, un grupo selecto enviado por el gobierno sale a las calles y los intenta sofocar, vertiendo en sus bocas una brea espesa y oscura pretenden eliminar a las bestias, pero es inútil, sus ácidos gástricos corroen el líquido negro y de nuevo abren sus bocas para seguir degustando. La lluvia lejos de ahogarlos los alimenta y además los hace crecer, es por ello que la sociedad les ha aprendido a temer, pero sobre todo a respetar, cuando se les ve se les saca la vuelta; la realidad es que no hay mucho por hacer, son una raza superior, son invencibles, hay que coexistir con ellos hasta el fin de nuestros días. Como un cáncer se esparcen por la ciudad, se multiplican más y más, aparecen por aquí y por allá, tienen muchos nombres, pero a estas quimeras científicamente se les conoce como baches.

lunes, octubre 08, 2007

Lástima
Utilicé la literatura para expresar lo que una exposición de pintura me hizo sentir, pensar e imaginar. Creé un cuento (que por obviedad significa ficción, fantasía, imaginación o como gusten, pero es algo no real). Deseaba ansiosamente tener la oportunidad de mostrarle el cuento a la pintora porque supuse que le parecería un halago y sencillamente porque quería su opinión.
Sin embargo ella se sintió ofendida porque afirmó que mis palabras dañaban su imagen como pintora. Lamento que se haya sentido ofendida por lo que su obra provocó en mí, también lamento que haya personas sedientas de verdad que pretenden encontrarla en un blog.
Sin embargo debo decir que me siento satisfecha con el cuento que escribí, porque me gustó, porque a pesar de todo me siento honrada de que la pintora se haya tomado el tiempo de leer mi cuento, tal como yo me tomé el tiempo de escribirlo.
Ahora quiero decir que el cuento será publicado nuevamente, por supuesto que con un nombre ficticio, porque no creo en la censura y porque como alguien dijo, es importante que todos defendamos lo que hacemos.

sábado, septiembre 29, 2007



POR LOS ARTISTAS QUE NO ENTIENDEN EL ARTE… POR TI

Hoy hemos suprimido un CUENTO de nuestro blog; sí, con ello el CUENTO ha muerto y la libertad de expresión ha sido asesinada otra vez. Fuimos informados de que posiblemente recibamos una demanda si no quitamos la historia “Este es un cuento... no tiene nombre pero es lo que menos importa”, de nuestro blog, el problema es que dicha amenaza nos llega de las manos de una artista del pincel; en serio que es increíble. Dentro del asunto existen 3 verdades: La pintora alega que en el cuento se hace alusión a su nombre (lo cual es cierto; va una) y se le presenta enamorada de un hombre que no existe (también cierto; dos), esto último según ella causó el enojo y la indignación de su esposo e hijos, porque ella nunca sería deshonesta con su familia y en su percepción es por este hecho que debe de suprimirse del blog ya que su imagen como pintora puede verse afectada; lo último y más importante, y esto lo digo yo, es que es sólo un cuento (verdad innegable; por fin tres), una historia fruto de la imaginación de un autor.

No sabrá que los practicantes las bellas artes, sus colegas, desde tiempos inmemoriales lucharon contra la censura para después imponerse y con ello otorgarle al mundo obras magníficas y trascendentales de la humanidad. Entre los que han sentido a flor de piel el efecto de la censura se encuentran: George Orwell con su obra “Rebelión en la Granja”, novela que usa la analogía animal para criticar al gobierno de Stalin, también a Mathew G. Lewis con “El Monje”, novela que la iglesia prohibió por considerarla impía, después pasaría a ser un libro pilar de la literatura gótica, a Milán Kundera con su obra “La Broma”, por la que el autor se tuvo que mudar a París y así librarse de la censura impuesta en su país.

Ahora que si quiere que hablemos de pintura que es la vertiente artística donde ella se mueve, cito entonces la misma evolución de la pintura. En un principio el realismo lo era todo, cualquier movimiento artístico que rompiera los esquemas de la pintura conservadora era visto como una revolución proletaria, pinturas de poca calidad, de mal gusto, era relegado y no se exponía en las galerías de arte. Debemos agradecer al mundo su constante movimiento, porque debido a su rotación y traslación es que los seres que habitan en él no puede dejar de girar y metamorfosearse, gracias a estas espirales de la vida tenemos cuadros surrealistas (Salvador Dali), cubistas (Pablo Picasso) e impresionistas (Claude Monet), todas las corrientes pictóricas son necesarias, las diferentes técnicas del pincel abren nuestro diafragma mental hacia lugares que están ahí, pero que antes no percibíamos. Al final como pasa normalmente en las historias para niños el bien vence al mal, el arte derrota a la censura, al igual David vence a Goliat en el “David Victorioso”, de Caravaggio.

Volviendo al tema que nos atañe, en la historia no se hace mal uso del nombre de esta pintora o mucho menos, además es una obra de ficción y es por ello que desde su publicación se optó por nombrarla “Este es un cuento... no tiene nombre pero es lo que menos importa”, con ello se hace alusión al contenido ficticio de la historia. Decidimos quitarla sólo porque apreciamos a la pintora, pero la verdad es que no hay argumentos sólidos para interponer una demanda; si no le gusta el cuento tiene el derecho de expresarlo pero no de censurarlo; bien dijo León Tolstoi “No todo lo que comemos nos gusta, no todo lo que nos gusta es bueno, por lo tanto, no todo lo que no nos gusta deja por ello de ser arte”.


Esperamos que el gremio artístico no se vuelque contra sus propios colegas, lo último que necesitamos es un país donde pulule la censura artística ya que el arte es precisamente la creación espontánea de ideas, es una invención, una idea arrojada al aire, plasmada por medio de la pluma, del pincel, del cuerpo, de la piedra, del celuloide, de la voz, es un grito de libertad y como explicó alguna vez Picasso "El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad"; y sólo la verdad nos hará libres.

miércoles, septiembre 26, 2007




Novela: El Enigma de París
Autor: Pablo de Santis
Editorial: Planeta



Un misterio a medias
La novela policíaca o detectivesca ha sido desde antaño uno de los géneros más atractivos y consumidos por los lectores en todo el mundo, eso sí, no hay que dejar a un lado que a su vez tiende a ser uno de los géneros más subvalorados.

¿Quién no ha leído a Sherlock Holmes? o por lo menos escuchado su nombre, sin duda un símbolo de la literatura policial; de hecho, mi querido Watson, Holmes es un personaje elemental en la literatura universal. Quién más ha intentado descubrir sin éxito al asesino en la novela de Diez Negritos, de Agatha Christie; como ven son innumerables momentos de suspenso y entretenimiento los que nos hacen vivir las grandes novelas policíacas. A todos nos atraen los misterios, bien dicen que dentro de cada persona hay un detective que busca conocer la verdad de los hechos; de ahí el éxito de la novela policíaca.

Los precedentes de la novela detectivesca los sembró Allan Poe en Los crímenes de la Calle Morgue, desde entonces la novela policíaca ha sufrido muy poca evolución y en cambio se ha sobreexplotado hasta el hartazgo por muchos autores modernos. El problema del género policiaco se centra en que es una rama literaria con reglas muy bien establecidas, en la cual pareciera imposible romper los esquemas. Es precisamente esta razón la que ha provocado que la novela policíaca se haya ido desvirtuando hasta sumirse en una profunda mediocridad, convirtiéndose en un producto hecho a la medida, con tramas entretenidas pero sin contenido, en best-sellers inocuos; en una fórmula cacofónica e inmutable.

El Enigma de París es una de las tantas novelas de este género, con sus defectos y sus virtudes. Sí, la novela es ganadora del Premio-Planeta Casamérica de narrativa iberoamericana 2007, cumple con el cometido de entretener, pero está lejos de ser erudita como El Nombre de la Rosa de Umberto Eco o distante de ser una obra imprescindible como Estudio en Escarlata de Conan Doyle; simplemente es una lectura ligera y efímera.

El libro narra las pesquisas que realiza Sigmundo Salvatorio (joven detective argentino) para esclarecer el asesinato de uno de los miembros de Los Doce Detectives (agrupación que reúne a los detectives más sagaces del mundo), todo ello en el marco de la Exposición Universal de París y a la par de la construcción de la Torre Eiffel.

El autor, Pablo de Santis, intenta dar un toque sesudo a la historia internándose en la metodología de la investigación de cada uno de los detectives, pero con sólo 281 páginas se acota el margen para desarrollar personajes creíbles y sustanciales, lo cual da pie a detectives parcos y estereotipados; sin profundidad. La historia se despliega mediante una prosa ágil que transporta al lector a un París de misterios, amores, envidias, crimen y traición. El Enigma de París es una buena elección para jóvenes lectores que inician su camino en el mundo de las letras policíacas por el contrario los asiduos al género la encontrarán de poca eficacia. Es como toda novela policíaca, en ella se va construyendo paso a paso un mundo donde el crimen es un arte, donde el detective investiga cada una de las pistas con su ojo metódico, donde descifrar las pinceladas del asesino es algo más que una mera investigación.

miércoles, agosto 29, 2007

Bebo cada día un poco de ti

Bebo cada día un poco de ti y aún me siento vacía. Te esfumas poco a poco en el humo de mi cigarro y sigo fumando sin poder detenerme y retenerte.

El tiempo me detesta, porque sabe que te quiero y camina aprisa, él nos separa, él lo termina.

Bebo cada día un poco de ti y aún no me embriagas. Añoro las despedidas, cuando me besas, me abrazas y me dejas… ahí, sentada sobre un mundo de pensamientos, de sueños, sensaciones y obsesiones.

Tu mirada se apodera de mi alma, un instante, se suspenden tus amores, mis temores y luego… luego todo es estático.

Me das dosis de cariño que suministro en las noches, cuando tú no estás, cuando no me ves, cuando más frágil soy.

Bebo cada día un poco de ti y aún no me das el valor para confesarte que te quiero… sin disfrazarlo de un gusto que ya pasó.

lunes, abril 30, 2007

He deseado
He deseado que la locura se apodere de mí para desahogar el río de mis efusivos instintos, perderme tal vez en el paraíso de los excesos y ver el cielo, sin enternderlo, sin razonarlo, sólo verlo.
He deseado que el amor que aún te tengo se desvanezca en la sequía que tienen tus rechazos de siempre y de nunca.
He deseado que la lluvia te arrastre lejos de mí, que te lleve a donde no he ido, a donde nunca te encuentre, donde no huela a ti, ahí donde estás más lejos que ahora, donde el tiempo irremediablemente no te lleve a mí, donde todo tenga un fin... eterno, donde no estás ahora que deberías estar.
He deseado que las noches no sepan a ti, que no te iluminen, que cuando te quiera más no me lo recuerden la oscuridad y la soledad, que no me descontrolen las ansias y la necesidad de ir hacia ti, a admirarte desde un rincón donde no lo notes, donde no me notes a mí.
Y sigo deseando que te enamores de mí, que me recuerdes a mí, que el alcohol te sepa a mí, que me extrañes a mí... y que nunca me encuentres a mí.

jueves, marzo 22, 2007


La caída


- Está muerto- gritó un hombre desde la más profunda de sus entrañas, su voz aguda irrumpió entre los susurros de los testigos, pero nadie escuchó nada o no quisieron hacerlo.
Y ahí estaba ella, sentada en medio de un tumulto de personas indiferentes, ocupadas y preocupadas, se movían de un lado a otro sin explicar nada, sin comprender nada. Y no era necesario, ella sabía, y era tal vez la única, que comprendía con exactitud lo que había ocurrido.
- A mí se me hace que este ha de haber andado drogado, porque de seguro era albañil y ya sabes cómo es esa gente, se ha de haber caído de ese edificio- afirmó una mujer de edad avanzada que observaba cómo yacía el cuerpo teñido de rojo, rojo sangre.
Ella sólo se dedicó a observar, sin cuestionar, suponer o hablar, una gota de agua le rodó por la mejilla, sonrió, miró al cielo, comenzó a llover y respiró profundo –Déjenlo en paz- gritó descomunalmente, el eco llegó hasta lo más recóndito del edificio del cual aseguraban los testigos había caído, entonces, sólo hasta entonces el silencio imperó momentáneamente hasta que…
-Ya llegó la ambulancia, déjenla pasar, háganse a un lado para que pase la ambulancia, parece que están sordos, tú muévete, ¿qué no ves que ya llegó la ambulancia?- dijo una y mil veces hasta que se cansó una mujer entrometida por vocación, después de eso la fuerza de la lluvia aumentó y todos corrieron a sus casas, no para continuar con sus quehaceres, más bien para observar todo desde el cómodo sillón de sus patios techados.
Ella se acercó al cuerpo, acarició su mejilla, y durante varios minutos se dedicó a observarlo
-¿Es familiar, qué pasó?- cuestionó un paramédico de la Cruz Roja, pero ella no le contestó, volteó a verlo, su dulce y triste mirada lo alejó
-¿Qué pasó?- preguntó el conductor de la ambulancia
-Nada, aquí ya no hay más que hacer- dijo y se marcharon de inmediato del lugar.
Nuevamente se concentró en el hombre, que más que muerto parecía dormido
-Sé quien eres- le susurró ella, mientras sus delicados dedos dibujaban figuras en su rostro rojo
-No creas conocerme- respondió débilmente el hombre, el ruido de la lluvia y el aire se robaron el mensaje, ella nunca lo escuchó hablar, lo creyó muerto, se acercó a él, lo besó en la frente y se puso de pie, comenzó a caminar mientras el hombre la siguió con la mirada hasta que por la distancia ya no la vio más, él esperaba que ella lo ayudara a regresar, a volver del sitio del que cayó, a ese cielo de donde emigró.

sábado, diciembre 30, 2006


RECUERDOS

Una leve fractura de tobillo y la cabeza llena de ideas, tenían al joven con su computadora portátil sobre sus muslos sin conciliar el sueño a las cuatro de la mañana, tecleando unas líneas que se le ocurrían al azar. Pero no eran pensamientos en vano, eran cosas que veía, objetos que postrados en distintos puntos de la recámara de su abuela (la cual había usurpado debido a su lesión) y bajo la tenue luz de una lámpara antigua le traían imágenes a la mente, le hacían recordar momentos pasados y contemplar hechos a futuro.

Frente al joven se encontraba un espejo, pero éste por un extraño diseño del cristal no reflejaba tal cual todo aquello que aparecía en él, sino que lo alargaba y lo forzaba hacia los lados. No dejaba de pensar el yaciente que aquel espejo describía un poco de la realidad de las cosas, no todo es lo que parece en esta vida. Cerca de ahí al lado izquierdo se veía las fotos de los que están, de los que se fueron, de los que están y no están y las de los que en un tiempo se irán. La vida es así pensaba el chico, pronto nos llega el fin a todos y por eso debemos de arrepentirnos no de lo que hicimos sino de lo que dejamos de hacer.

Dentro de las fotos estaba la del abuelo que por su enfermedad nunca lo gozó a plenitud, pero ahora él sigue su camino en una carrera apasionante como lo es el periodismo. Se ríe un poco al notar que usa los mismos lentes que el anciano, un poco más grandes pero el mismo estilo, sin duda tenían más en común de lo que pensaba.

Irónicamente a un costado el encamado divisa una figura graciosa, es la de un corazón que sirve como marco de una foto, ésta le da una razón para sentirse triste. Está tan cerca, pero para él no hay otra cosa que haya estado más lejos en su vida que la del amor, por lo menos en lo que a amor correspondido se trata, pero se burla de sus pensamientos y mejor piensa que no todo está perdido.

Delante de él pero en la parte superior del espejo se encuentra su foto de niño. Ser el primogénito en una familia de pocos nietos tiene sus ventajas comenta en su interior. Ése que se ve ahí es él, pero a su vez no es él ése que está ahí, ha cambiado, ha madurado, (bueno un poco, sigue jugando al Nintendo, próximamente Xbox 360), ha llorado y ha reído, en fin ha vivido.

A lo lejos alcanza a ver una cruz, sí a lo lejos, y no es que el joven esté peleado con la cruz y Jesucristo, pero se siente alejado de la Iglesia fundada por hombres, porque no entiende cómo diablos ciertos humanos poderosos, poderosos sí, pero comunes y corrientes, pueden decir que está bien o no para los demás.

Una foto le vuelve a dibujar una sonrisa pero a la vez le genera incertidumbre, es la imagen de la abuela con vestido de novia, será que me vaya a casar algún día, siempre ha tenido esa duda y se vuelve a reír.

También cerca de él, recargadas sobre la pared se disponen unas muletas, ellas le ayudarán a desplazarse en estos 21 días que le faltan para recuperarse de su fractura. Para el acostado estos soportes le traen a la mente a sus padres, un apoyo incondicional que le han ayudado a caminar por los distintos senderos que se abren y se cierran en la vida.

Pareciera que el chico se siente raro al traer a la mente todo esto y la verdad es que además pudiéramos pensar que no tiene nada que hacer, pues sí, no tiene nada mejor que hacer, y es que el ver la figura del Quijote que se posa airosa sobre el pequeño closet de la abuela también le trae más y más memorias. El monito con su escudo y su lanza hace recordar y sentir un cariño por las letras y lo fascinante de las historias que se pueden tejer mediante el uso de la escritura, como por ejemplo ésta que yo su conciencia estoy dictándole esta noche, bueno más bien madrugada.


Quisiera que fueran más oportunidades y más seguido las que me diera el joven de comentarle sus cosas, bueno creo que tendrá que consultarlo con la almohada, porque empiezo a notar su cansancio. Sí, se inicia el proceso de adormecimiento y se dispone a guardar la computadora portátil, no sin antes decir que éstas son ideas, memorias, pensamientos; sólo recuerdos que se guardan en su cabeza.

martes, diciembre 12, 2006

Eres lo que escribes, eres como escribes

Es una interesante campaña del blog de Gabriel Trujillo Muñoz (http://escribesinfaltas.blogspot.com/) prolífero escritor del noroeste del país. En su sitio nos hace un llamado a todos aquéllos que tenemos una bitácora en línea, para adentrarnos en las reglas del español y buscar mejorarnos como personas evitando escribir con faltas de ortografía.

El idioma sin duda es un ser imperfecto y es imposible llegarlo a escribir a la perfección, porque la lengua es algo que está constantemente cambiando; si dejara de hacerlo se volvería un idioma muerto y se acabaría su riqueza. (Sólo espero que no evolucione el haya a haiga o cosas "piores")

Además en su página nos proporciona un logo el cual podemos adherir fácilmente a nuestro blog y de esta forma unirnos a la causa por conocer y escribir a conciencia nuestra lengua española. Yo ya lo puse, tú también agrégalo al tuyo.
Esperando el Tiempo Adecuado


Fotografía tomada por mí en el centro de la ciudad de Hermosillo. Le agregué un efecto sepia después de escanear la foto. (cámara Nikon n55) ¿Qué les parece?

sábado, julio 22, 2006

Salto al Vacío

Aquella figura postrada con frialdad sobre la elevada estructura, desde abajo lucía como Pulgarcito a punto de caer de la cabeza de un gigante. La verdad es que la multitud que se abarrotaba a mirar desde el suelo, no tenía ni la menor idea de lo que él había tenido que enfrentar durante su desdichada vida. Pero ahí estaba, listo, para dar un salto al vacío y olvidar eso que lo había hecho sufrir. No volvería a sentir dolor alguno, todo aquello que lo había torturado dejaría de existir.

Los individuos más atrevidos erguían su cabeza hacia arriba y murmuraban frases como -Se va a tirar-, -¿Qué tiene en la cabeza?- y otros gritaban -¡Ahh, no, qué miedo, que se baje!-; mientras tanto los más miedosos evitaban voltear y se cubrían los ojos temblando de nervios y esperando lo peor.

Jorge por su parte los contemplaba desde arriba con una mirada melancólica con leves vestigios de felicidad, de esas miradas que buscan olvidar pero que a la vez recuerdan sus penas y sinsabores. Su vida había sido un completo desastre, desde pequeño su mamá lo golpeaba y le prohibía salir a la calle a jugar con sus amigos, por sí fuera poco su padre lo mandaba en las noches a vender droga a prostitutas, luego éstas la usaban en sus clientes o mejor dicho en sus víctimas, para posteriormente ya estupefactos robarles el dinero. El mundo en el que se desarrollaba era frío y oscuro; nunca había sido feliz. Bueno sólo aquella vez lo fue, esa noche que se escapó de su casa para colarse sin pagar al circo que arribó a la localidad; se había quedado pasmado y enamorado con el espectáculo.

El murmullo de la gente pronto se convirtió en el zumbido de un enjambre que parecía exigir un salto, que de llegar al suelo sin duda le ocasionaría la muerte. La gente empezaba a desesperarse, alguno que otro sacaba a escondidas la cámara digital para captar aquel momento lleno de tensión. Jorge los veía con ojos cristalinos, deseando dejar atrás ese mundo que lo había fustigado hasta el cansancio, de verdad quería olvidarlo, lo iba a olvidar. Desde hacía tiempo se había preparado para esto, fueron meses de ejercicio mental para controlar el miedo. Tenía que hacerlo no había más, se preparó, cerró los ojos, se persignó, tomó impulso y se lanzó al vacío.

El público enmudeció unos segundos, segundos que parecieron minutos, pero en el aire Jorge se tomó del trapecio y dio inicio con sus acrobacias a veinticinco metros de altura. La gente aplaudió y se puso de pie. Lo había logrado, Jorge se había convertido en un trapecista y por ende estaba dejando en el olvido su triste pasado. Ahora disfrutaría todo aquello que esa noche observó y que alguna vez soñó ser en su niñez; una nueva vida llena de alegría le esperaba.

miércoles, julio 12, 2006

Dejó...


El último sabor en mi boca es el de sus besos, en mi lengua permanece intacta su humedad, en mis labios sobrevive su ansiedad. Su ausencia dejó en mi piel símbolos de los inexistentes besos de mañana, menos lágrimas en cada ojo, desinterés en mi mirada, suspiros pausados, melancolía en mis venas y cansancio en mi alma. Cambió veladas nocturnas por noches en vela, la adicción a mis besos por cortos encuentros, mis caricias eternas por rayos de sol ¿y qué diablos hice? mediocremente ocultar mi dolor, silenciar mis gritos, determe para encontrar lógica en lo ilógico, respirar más para llorar menos, esconder su recuerdo bajo mi cama para no verlo... pero se adherió a mi almohada y resulta que desde aquella noche no dejo de soñar con él y de dormir por él.

domingo, julio 02, 2006

Sólo se alejó

Una lluviosa tarde me sedujo la ilusión, fui acechada por el misterio, acogida por el romanticismo de la atmósfera que nos envolvía. Contaminada por el dolor, intoxicada de él, martirizada por su recuerdo, enclaustrada en mis sueños y amante de la utopía; así me sorpendió. Sumergida en el sótano de mis pensamientos.
Y me arrastró a un mundo de posibilidades, a la reflexión de la realidad, a un efímero instante de olvido, a un ambicioso objetivo, a un corto lapso de bienestar... y de pronto se alejó, sin aquella sutileza con la que apareció, sin la dulzura con la que se presentó, sin la sonrisa con la que me vio; sólo se alejó.

jueves, junio 15, 2006

Se acabó
Me etiquetaste con tu sello personal, lo hiciste con frialdad, sin sentir culpa o piedad, fue inocente tal vez, intencionado quizás.
Te pertenezco no por convicción, no por decisión, no sé por qué. Anoche aún te quería, te amaba e incluso te deseaba, pero al fin mi condena terminó. Cumplí mi sentencia al pie de la letra, jamás me quejé, aunque muchas veces lloré y en cada gota que derramé iba una parte de ti, poco a poco te saqué y me sequé.
Estoy libre de ti, soy esclava del ayer, prisionera del mañana, inmune al amor, insensible para siempre, pero nunca más enamorada.

miércoles, junio 07, 2006

Polvo
Polvo eres y en polvo te convertirás; en efecto. Era polvo adherido a la escencia, al alma, fui sustancia alguna vez. Pero me secaste, me acabaste, me desintegraste y soy de nuevo lo que al inicio fui; polvo, sin escencia, sin alma, sin sentido.

lunes, mayo 01, 2006

Asesino Frío

¡Sargento baje el arma!- gritó el doctor Clive Tisley con voz enérgica, al tiempo que su boca arrojaba una densa niebla -no es la forma correcta de obtener la información-. El sargento asintió y bajó lentamente su pistola 9mm, observando de reojo el cadáver del dueño de la paletería, Charles Ding, tirado en el piso. Los habían capturado in fraganti dentro de la escena del crimen.

Los dos sospechosos temblaban y miraban con ojos desorbitados al sargento Patterson cediendo ante las palabras recias del señor Tisley; siendo que éste último ni si quiera era policía. Sólo existe una forma de saber quién cometió el crimen,- dijo ya más sereno Tisley -y es analizando en estos momentos la escena del crimen-. El sargento no le quitaba los ojos de encima a los dos presuntos culpables, sacó de su cinturón un pequeño radio, presionó un botón y de su boca emergió un número clave entendible sólo para aquellos pertenecientes a los cuerpos policíacos. De pronto un par de oficiales de características rechonchas entraron apretujadamente por la pequeña puerta blanca del cuarto frío; el sargento les hizo una seña con la mano y se dispusieron a esposar a los sospechosos con extrema cautela.

Hacía un frío tan sepulcral en la habitación de la Paletería Ding que se entumecía hasta la corteza cerebral, haciendo el trabajo analítico aún más difícil. Inclusive Tisley que era una persona muy observadora había pasado por alto la envoltura arrugada de una paleta posicionada cerca del cuerpo inerte de Charles Ding. A pocos pasos de ahí yacían los restos de una paleta de limón, la cual había sido mordisqueada hacía cuestión de minutos, a pesar de ello un pequeño trozo se mantenía adherido a su respectiva varita de madera, conjuntamente notó en el rostro de la victima indicios de una posible estrangulación. Parece que el criminal dejó un recuerdito- susurró Tisley para sí mismo, pero el frío llevó el sonido más allá de lo provisto y el sargento fijó su mirada en el descubrimiento; en su rostro se dibujó una expresión de enojo y fracaso. No podía creer que Tisley iba un paso delante de él.

Patterson le gruñó con ímpetu a los uniformados -¡llévenselos de aquí y también háblenle a los peritos para que revisen el lugar!-. No es necesario tanto alboroto sargento Patterson, el aire frío nos dará la respuesta a lo que buscamos- dijo Tisley con voz llena de confianza y expulsando de su boca una cortina blanca que se deshizo lentamente en el ambiente. Los policías que empujaban a los presuntos criminales se detuvieron y siguieron con oídos atentos la discusión.

El sargento lo miró con incredulidad e inquirió a manera de burla al mismo tiempo que de su boca emanaba una densa nubosidad a causa del frío -¿Así que usted me está diciendo que el frío será nuestro aliado en este caso?-.
Sí, -respondió Tisley con cara de vencedor- sólo hacen falta unas cuantas palabras de los sospechosos, y sabremos si es Derek Howard o John Stevenson el culpable.

¿Por qué hizo Tisley esta aseveración?

martes, abril 25, 2006

Infierno
Un corte perfecto y la sangre fluyó abundantemente ¿arrepentimiento? demasiado tarde, los tres litros de sangre sobre el frío vitropiso sólo significaba algo; muerte.
Sara vio pasar toda su vida en sólo un minuto, incluso lo que había hecho horas antes del inevitable suceso... de pronto su corazón se paralizó para siempre después de latir durante 22 años. El viaje aún no terminaba para ella, pero nadie tenía idea.
Julia llegó a buscar a Sara y sólo encontró un inmóvil y pálido cuerpo, lo único que pudo hacer fue llorar durante semanas la muerte de su mejor amiga.
Había pasado ya un mes... ring, ring - ¿bueno?- respondió Julia
-hola amiga, soy Sara esta es una corta llamada...
-¿qué clase de broma es ésta?- cuestionó Julia irritada
-no es ninguna broma, para que me creas el día de mi fallecimiento hablamos sobre el chico que tanto te molesta- Julia sabía que no había ninguna posiblidad de que alguien más lo supiera, así que no tuvo otro remedio que creer.
-Pero, ¿cómo estás?, ¿dónde estás? ¿duele la muerte? ¿tienes miedo?-
-basta!!! como te dije es una llamada corta porque hablar desde aquí es más caro que una llamada de larga distancia y suerte que Satanás está de buenas... estoy bien y eso era todo lo que quería decirte-
-pero amiga ¿estás en el infierno? pensé que te perdonarían-
-el suicidio es un grave pecado, debiste saberlo... pero no te preocupes nos vemos el año entrante-
-¿qué? si estamos en diciembre y no me voy a suicidar-
pip, pip, pip
-¿Sara? ¿ya colgaste? explícame por favor ¿bueno?-
pip, pip, pip.

viernes, abril 21, 2006

Rosario Tijeras
¿Alguien ya vio esa película? si me preguntaran cuál es el argumento diría: dos amigos se enamoran de la misma mujer "Rosario Tijeras" quien es prostituta... pero la verdad es que toda la "trama" gira en torno al sexo, drogas, prostitución y violencia. Lo único que faltó fue el Rock and Roll. La historia es aburrida, sin mencionar que la mayor parte te la pasas viendo escenas donde "Rosario" seduce, se droga y tiene relaciones sexuales (que emoción!!!). Existe un momento, tal vez después de media hora, donde piensas ¿no habrá algo más? y notas que las personas a tu alrededor ya no soportan estar viendo escenas repetidas (porque así es... en varias ocasiones se repiten las mismas escenas). Yo no se las recomendaría, pero de cualquier manera vayan a verla para que me digan qué les pareció...

miércoles, marzo 29, 2006

Este es un cuento... no tiene nombre pero es lo que menos importa.
CENSURADO
Un CRIMEN no leerlo

“Raskolnikov se ahogaba, por un momento consideró la posibilidad de marcharse como había llegado, pero dominó ese impulso y se puso a escuchar: un silencio de muerte reinaba en el departamento de la usurera.

Una vez más aguzó el oído para ver si percibía algún rumor en la escalera… Luego lanzó una última ojeada a su alrededor y tomó sus disposiciones, enderezando de nuevo el mango del hacha. “­¿No estaré demasiado pálido? –pensó con agitación-. La vieja es desconfiada… Talvez sería mejor esperar a que mi corazón se calmara…

Pero su corazón no se calmaba. Por el contrario, latía cada vez con mayor fuerza…, Al cabo de un minuto oyó que descorrían el cerrojo.”


Lo anterior es un pequeño extracto de la obra maestra "Crimen y Castigo" del escritor ruso Fedor Mijailovitch Dostoievsky, un verdadero clásico de la literatura universal. Dostoiesky fue un hombre que lidió durante su existencia con la pobreza, soledad y la adicción a los juegos de azar. Su novela “El Jugador” escrita en primera persona, se podría decir que cuenta con datos autobiográficos, ya que en ella describe parte del ambiente de su vida, la de un hombre solitario y atraído apasionadamente por la ruleta y otros pasatiempos donde se inmiscuye la suerte y el capital. La realidad es que la mayoría de sus obras están basadas en hechos reales que marcaron su vida y que aparecen constantemente en nuestro haber.

Crimen y Castigo es un libro magnífico y profundo, que narra la historia de Rodion Raskolnikov, un joven pobre que habita en un departamento de renta. Al sentirse movido por el odio y su interpretación de “justicia”, asesina a una vieja usurera, para después ser consumido por el arrepentimiento. Ésta es precisamente la premisa del libro, la dualidad inseparable que forman el crimen y el castigo, uno de la mano del otro. Pero no será la policía la encargada de convertirse en su Némesis, sino su mente, su conciencia, eso que te dice que aquello que hiciste está mal, que no te deja en paz, asfixiándote en la culpa.

Lo interesante de esta obra es que realmente te adentra en los pensamientos de arrepentimiento, paranoia y temor que toman parte durante los momentos de crisis del personaje. Con el paso del tiempo, Rodion, (a pesar de haber sido cuidadoso a la hora de haber cometido el homicidio), es acosado constantemente por ideas que saturan su imaginación, haciéndole creer que los demás personajes conocen que el perpetró el homicidio, por ello se hunde totalmente en la locura y en la alucinación. La constante batalla entre la razón y Raskolnikov, se transforma en una prosa plagada de grandiosos diálogos y pugnas internas.

Varias noches tuve sueños extraños donde albergaba el sentir de Rodion y por tanto me sentía tenso al despertar. Son estos libros los que realmente valen la pena, aquellos en los que el autor destruye la barrera entre los personajes, la historia y el lector, haciendo que el todo reaccione en conjunto.

Para todos aquellos que no lo han leído, espero que su mente los atormente y les haga ver lo que se están perdiendo, su conciencia los obligará a ojearlo y sólo así se darán cuenta que es un crimen no leerlo.